En este post, analizaré el texto escrito por la antropóloga Laura Bohannan, Shakespeare en la selva. A continuación, podéis leer los dos primeros parágrafos y, de esta forma, situaros en el contexto. Si queréis leer el escrito completo, haced click en este enlace.

«Shakespeare en la selva», por Laura Bohannan

(Laura Bohannan, «Shakeaspeare in the bush», Natural History, August-September, 1966)

Justo antes de partir de Oxford hacia territorio Tiv, en África Occidental, mantuve una conversación en torno a la programación de la temporada en Stratford. “Vosotros los americanos”, dijo un amigo, “soléis tener problemas con Shakespeare. Después de todo, era un poeta muy inglés, y uno puede fácilmente malinterpretar lo universal cuando no ha entendido lo particular”.

Yo repliqué que la naturaleza humana es bastante similar en todo el mundo; al menos, la trama y los temas de las grandes tragedias resultarían siempre claros – en todas partes –, aunque acaso algunos detalles relacionados con costumbres determinadas tuvieran que ser explicados y las dificultades de traducción pudieran provocar algunos leves cambios. Con el ánimo de cerrar una discusión que no había posibilidad de concluir, mi amigo me regaló un ejemplar de Hamlet para que lo estudiara en la selva africana: me ayudaría, según él, a elevarme mentalmente sobre el entorno primitivo, y quizá, por vía de la prolongada meditación, alcanzara yo la gracia de su interpretación correcta.

 

El escrito de Laura Bohannan es muy ameno al tiempo que muy esclarecedor a nivel de terminología y conceptos antropológicos. Ciertamente, debió ser complicado para la antropóloga estadounidense expicar en el idioma de los tiv una obra tan compleja como Hamlet. La sensación general que se desprende de la lectura es que los tiv intentan dar respuesta a sus dudas mediante sus valores culturales y desconfiando cuando algo no les cuadra. Pero, ¿acaso no hacemos nosotros lo mismo ante culturas radicalmente diferentes a la nuestra? ¿No aplicamos nuestros patrones culturales intentando entender cosas que resultan difíciles de entender o aceptar para nuestra cultura?

En el inicio del texto, podemos observar como un amigo le dice a Laura Bohannan que se lleve el libro de Shakespear, Hamlet, a la selva para ver si allí pueden darle la interpretación correcta y clausurar la polémica  acerca de las diferentes interpretaciones de la obra. En este punto, es importante la relación que establece el reputado antropólogo Renato Rosaldo entre la crítica del concepto de comunidad y de homogeneidad cultural, que ilustra muy bien esta situación. Según Rosaldo, “las culturas humanas no son ni necesariamente coherentes ni siempre homogéneas.”

Una de las primeras imágenes de los tiv, tomada en 1907

En este caso, los amigos de Laura, pertenecientes a la sociedad occidental, dan una interpretación diferente a un mismo texto. Aparece, pues, la heterogeneidad cultural, no correspondiéndose una misma sociedad (la occidental, salvando las diferencias de nacionalidad) a una igual mirada o interpretación cultural de una obra.

Por otro lado, la antropóloga opina que los temas de las grandes tragedias estarían claros para todos, en tanto refiere las similitudes universales de la naturaleza humana, posicionándose, así, con Malinowski, para el que la especie humana está supeditada a una misma biología y unas mismas necesidades básicas. Sin embargo, su experiencia con los tiv la alineará más con las afirmaciones de Geertz: “la humanidad es variada en su esencia y en sus expresiones, y para acercarnos a lo humano hemos de navegar entre una y otras.” Se hará consciente entonces de que el relativismo cultural no contempla la existencia de valores absolutos universales, puesto que lo que es ampliamente aceptado en una sociedad puede no serlo en otra. No debemos, pues, juzgar o catalogar unos valores culturales como “buenos” o “malos”. Desde un punto de vista antropológico, sencillamente, serán considerados propios o inherentes a esa sociedad.

La humanidad es variada en su esencia y en sus expresiones, y para acercarnos a lo humano hemos de navegar entre una y otras. Geertz.

Así pues, la obra de Shakespeare no solo tiene una única interpretación universalmente obvia. Esta claro que los tiv mantienen una postura firmemente etnocéntrica e intentan explicarla a su manera, utilizando sus  creencias para dar sentido a todo aquello que no entienden, ilustrando así los términos de diversidad cultural y etnocentrismo. 

En el texto de Bohannan encontramos muchos ejemplos de etnocentrismo, detancándose dos de ellos. El primero se refiere a la explicación que Laura da a los tiv acerca del matrimonio entre la reina y el hermano del del difunto rey poco después de la muerte del rey, hecho que podría considerarse poco ético o impropio en nuestro contexto social –según Bohannan deberían guardarse dos años de luto–. Sin embargo, los tiv lo ven absolutamente normal y dan, incluso, muestras de su aprobación, ya que en su cultura, este hecho es algo normal para asegurar la supervivencia de las familias. El segundo trata el tema de la aparición fantasmagórica del rey, asunto que a los tiv les cuesta entender, ya que no conciben la existencia de un plano espiritual y echan mano de lo que más se le parece, esto es, los presagios y la brujería. Y ahí radicarían sus límites, que vendrían impuestos por sus creencias morales, en un intento de adaptar a su cultura lo que no pueden entender, de forma que hacen famialiar aquello que les resulta extraño, adaptándolo a sus creencias morales y a su cultura. 

El etnocentrismo se caracteriza por la superioridad sobre los demás, hace de la cultura propia un criterio exclusivo de interpretación y valoración, y se opone al relativismo cultural que defiende bases culturales distintas a la propia.

Es por ello que sí podemos hacer familiar aquello extraño, aunque esto requeriría un esfuerzo importante por nuestra parte, que nos obligaría a dejar de lado los valores morales específicos constituyentes de nuestra cultura. Aun así, debemos tener en cuanta que existen límites impuestos, sobre todo por creencias morales contradictorias. Y ahí es donde entra en juego el relativismo cultural. 

Lévi-Strauss, defensor de la diversidad cultural y el etnocentrismo, expone en su libro Raza y cultura que la mayoría de pueblos que llamamos primitivos se autodenominan con nombres como “los verdaderos”, entre otros, en contraposición a otros pueblos a los que les dan calificativos contrarios, en un intento de demostrar que ellos son los poseedores de la cultura verdadera, lo cual denota un etnocentrismo evidente. En el texto de Bohannan, esto se ve reflejado en la actitud condescendiente del anciano tiv con la antropóloga respecto al tema de los zombis –como no conciben ni entienden la existencia de fantasmas ni espiíritus, los consideran zombis– y, al final del texto, cuando el anciano le comenta: “te instruiremos sobre su verdadero significado”, hace referencia a las siguientes historias que esperan escuchar, y se remite a la sabiduría de la tribu para dotarlas de sentido. De este modo, queda claro que es «su» cultura (la de los tiv) la que va a prevalecer en su intento de entender otras historias procedentes de la cultura occidental.

En el polo opuesto, encontraríamos los postulados de Tylor, que en su línea evolucionista unilineal, daría por sentado que la cultura de los tiv estaría en un estado de evolución inferior a la de la antropóloga. Por su parte, Franz Boas, rompiendo con los evolucionistas, se situaría en la línea de Levy-Strauss, dadas sus afirmaciones: “la pureza de raza no existe” y “ninguna raza es innatamente superior a otra.” Ruth Benedict, discípula suya, sigue también su línea sobre la diversidad y el relativismo cultural, introduciendo, además, el factor individual. Y, finalmente, Marvin Harris, interpretaría esta situación como una respuesta adaptativa a las condiciones tecnoeconómicas de los tiv. Es decir, las ideas y la organización social de los tiv son las que favoreceren de mejor forma su supervivencia.

Para terminar, os recomiendo un artículo publicado en la Gazeta de Antropología, en el que se expone el debate antropológico sobre el etnocentrismo entre Lévi-Strauss, Rorty y Geertz. Muy interesante.

 

 

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